Prensa MinSalud.- En el marco del Mes Rosa dedicado a la concientización y lucha contra esta patología, el Sistema Público Nacional de Salud en Venezuela consolida la prevención del cáncer de mama, una enfermedad donde noventa y cinco de cada cien mujeres diagnosticadas a tiempo logran vencer el diagnóstico al cabo de cinco años. Lo que durante décadas se consideró una sentencia, hoy representa una batalla con altísima probabilidad de victoria cuando la atención médica actúa sin demoras. La patología tumoral de la mama se mantiene como la primera causa de mortalidad femenina en el país, pero la detección temprana y la red asistencial pública transformaron de manera radical el panorama clínico para garantizar diagnósticos y tratamientos gratuitos en todo el territorio nacional.
Para respaldar esta atención integral, el Ministerio del Poder Popular para la Salud despliega una infraestructura de 30 establecimientos distribuidos en 19 entidades federales, que aseguran el 100% de cobertura en consulta especializada y diagnóstico. La red asistencial cuenta con 16 centros equipados con mamografía, 14 con densitometría ósea, 10 con ecografía (vaginal y mamaria), además de servicios especializados de tomografía y rayos X. Esta capacidad resolutiva abarca desde Centros de Alta Tecnología (CAT) hasta hospitales generales y maternidades clave —como el Hospital Universitario Luis Razetti en Anzoátegui, la Maternidad de Carrizal y el Hospital Dr. Domingo Luciani en Miranda, el CAT Che Guevara en Monagas y la Maternidad Dr. Armando Castillo Plaza en Zulia—, garantizando el acceso oportuno y la gratuidad de los estudios de pesquisa.

Sobre este despliegue, la titular del despacho, doctora Gisela Vargas, detalló que la intervención temprana marca la frontera entre la vida y la incertidumbre. La tasa de supervivencia en Etapa 0 y Etapa I alcanza casi el 100%, mientras que en Etapa II la efectividad terapéutica se ubica en un 93%. Identificar la lesión en sus fases iniciales frena el avance de la enfermedad y permite la aplicación de tratamientos conservadores con menor impacto físico y emocional para la paciente.
«Perder el miedo a la consulta médica es el primer paso para salvar vidas. Captar la enfermedad en sus fases iniciales nos permite aplicar esquemas terapéuticos altamente efectivos y menos invasivos, garantizando una recuperación integral. Desde el Ministerio del Poder Popular para la Salud mantenemos un despliegue permanente para asegurar que cada mujer acceda a los estudios de diagnóstico y a la atención oportuna que merece», enfatizó Vargas.
Esta ruta de atención cobra fuerza en instituciones de referencia nacional como el Instituto Oncológico Dr. Luis Razetti, donde el jefe del Servicio de Patología Mamaria, Dr. Gabriel Romero, recibe pacientes de todo el país, distribuidos en un 60% procedentes de la Gran Capital y un 40% del interior de la Patria. Sobre el abordaje clínico actual, Romero enfatizó la necesidad de trascender la autoexploración para asumir la evaluación médica especializada:
«La mamografía precoz y la evaluación con el mastólogo son la clave fundamental para prevenir y lograr un diagnóstico a tiempo. Más del 90% de los pacientes se salvan cuando consultan de forma oportuna, lo que evita cirugías radicales o tratamientos agresivos; e incluso en fases avanzadas, la quimioterapia, la radioterapia y las técnicas de reconstrucción permiten superar la enfermedad y continuar una vida plena».
Entre las beneficiarias de esta red de atención se encuentra María Ramírez, paciente de 72 años proveniente del sector El Llanito en Petare, quien tras un año de tratamiento en el centro hospitalario avanza de forma satisfactoria hacia su intervención quirúrgica. «Aquí me han tratado muy bien y he tenido todo el apoyo; acudir a la cita médica a tiempo permite recibir el tratamiento gratuito a través de la farmacia de alto costo, por eso invito a hombres y mujeres a acudir al médico rápido ante cualquier señal porque esta enfermedad tiene cura si se detecta a tiempo», expresó Ramírez con optimismo durante su jornada de evaluación.

La ruta de protección establece una evaluación médica anual a partir de los 40 años, acompañada por la mamografía digital bilateral y la ecografía mamaria como estudios de pesquisa. Junto a la pauta clínica, la autoexploración mensual iniciada desde la juventud permanece en búsqueda de cambios. Asimismo, la práctica sistemática de actividad física, la lactancia materna, el control del peso corporal y una alimentación equilibrada constituyen factores protectores esenciales frente a la neoplasia.
Ante cualquier hallazgo, el Sistema Público Nacional de Salud despliega a sus equipos multidisciplinarios en la red asistencial, sumando los centros de radioterapia disponibles en Bolívar, Distrito Capital, Sucre, Zulia, Lara, Carabobo y Anzoátegui. A su vez, el Estado adecúa actualmente los búnkeres de radioterapia en Portuguesa, Guárico, Falcón, Aragua y en el Hospital Universitario de Caracas para expandir la capacidad resolutiva.
A través del Programa de Alto Costo del IVSS, la red pública garantiza el suministro continuo de medicamentos antineoplásicos, asegurando un acompañamiento médico y humano en cada etapa del proceso. Toda la infraestructura y el esfuerzo asistencial cobra sentido cuando la mujer toma el control de su salud: acudir a tiempo al especialista es la decisión que salva la vida. La detección temprana transforma la incertidumbre en futuro.