Prensa MinSalud.- Con el propósito de restituir la salud bucal y elevar la calidad de vida de los sectores más vulnerables, el Centro Odontológico Integral Misión Sonrisa —ubicado en las instalaciones del Hospital José Ignacio Baldó (El Algodonal), en la parroquia Antímano, concretó este viernes la entrega masiva de 90 prótesis dentales gratuita (superiores o inferiores), lo que benefició de manera directa a 50 adultos mayores.
Nellys Molina, presidenta de la Fundación Misión Barrio Adentro, destacó el esfuerzo cotidiano del personal asistencial en Antímano y el alcance logrado durante el período en curso.

«Hoy hacemos entrega de 90 prótesis, pero aquí realizamos un trabajo extraordinario. En el transcurso del año hemos entregado prótesis a más de 1.300 personas. Debo agradecer a la presidenta de la República, Delcy Rodríguez; a la vicepresidenta sectorial para la Salud, Dra. Isabel Iturria; al Ministerio del Poder Popular para la Salud, y a la Coordinación Nacional de Salud Bucal de la Misión Sonrisa y Barrio Adentro, quienes día a día, con este maravilloso equipo multidisciplinario, ofrecen una atención totalmente gratuita», enfatizó Molina.
Meta nacional: 15.000 prótesis instaladas
Por su parte, el Dr. José Antonio Juan Delgado, coordinador nacional de la Misión Sonrisa, señaló que estas jornadas de atención se realizan de forma masiva en todo el país, a través de las solicitudes articuladas tanto por las comunidades como por el sistema 1×10 del Buen Gobierno.
Asimismo, Delgado reafirmó la meta nacional fijada para este año: alcanzar las 15.000 prótesis instaladas a través de las 23 sedes operativas de la Misión.
Transformación y bienestar emocional
Los adultos mayores atendidos en la jornada manifestaron el cambio significativo que representa la obtención de su prótesis, tanto para su salud física como para su bienestar emocional.
Nilcia López, de 76 años, expresó su satisfacción: «Quiero agradecer al Gobierno Nacional y al equipo de esta institución, personas muy atentas y amables. Tener una prótesis es muy importante para la imagen, la presencia y la sonrisa; andar sin la dentadura completa es difícil, así que esto es una maravilla«.
Por su parte, Irene Núñez, de 73 años, relató que tenía mucho tiempo con una prótesis desgastada, pero la motivación del Círculo de Abuelos la llevó a acudir a la Misión Sonrisa. «Desde la primera vez, la atención de los doctores fue extraordinaria y espectacular; el trato médico fue excelente».
Finalmente, Petra Méndez, de 67 años, coincidió en el impacto positivo en su rutina diaria: «Estar tanto tiempo sin dentadura causa problemas hasta para hablar y masticar; uno se cohíbe y da pena reírse. Le doy las gracias a Dios y al equipo de técnicos y odontólogos por la paciencia. Ahora me siento muy bien y agradecida». Expresó.