Prensa Minsalud.- Nueve décadas de historia no se resumen solo en cifras; sí, se cuentan en vidas salvadas, pero principalmente se mide a través de la consolidación de un sistema que nació para servir a la población. Este domingo 1 de marzo, el Ministerio del Poder Popular para la Salud arriba a sus 90 años de historia, después de grandes transformaciones que le han permitido llegar a lo que es en la actualidad. Lo que comenzó como una estructura administrativa en 1936, hoy se consolida como un sistema público de protección social que garantiza el derecho sagrado a la vida en cada rincón del país, y que tiene como uno de sus protagonistas fundamentales, la organización del pueblo para cumplir con esta premisa

Este aniversario no solo celebra la trayectoria institucional, sino que reafirma el compromiso de un Estado que coloca al paciente en el centro de toda acción. El Despacho de Salud celebra nueve décadas de historia mediante una política de inclusión participativa que garantiza el bienestar integral del pueblo venezolano. Lo que nació en 1936 como una estructura administrativa, en aquel entonces denominada Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS) pasó a ser en 1999 el Ministerio de Salud y Desarrollo Social en fusión con el Ministerio de la Familia y a partir del año 2009 hasta la actualidad Ministerio del Poder Popular para la Salud.

Este nombre que incluye al Poder Popular, no es solamente un enunciado. El MPPS ha fortalecido la democracia participativa y protagónica, a través de la importancia que cobra en la gestión de salud, la activación directa dese el territorio de la población, a partir de las Áreas de Salud Integral Comunitaria y su núcleo fundamental, los Comités de Salud. Con todo esto, esta institución se erige hoy como un sistema de protección social que rompe las barreras de la exclusión para llegar directamente a las comunidades más vulnerables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Semillas de soberanía en Maracay

La salud pública venezolana tuvo su punto de partida institucional el 1 de marzo de 1936. Su espíritu, sin embargo, nació en Maracay, estado Aragua, cuando el Dr. Arnoldo Gabaldón convirtió la ciencia en esperanza. Desde la Ciudad Jardín, con la instalación de la Dirección Especial de Malariología, se gestó un modelo de medicina social y preventiva que trascendió la asistencia médica para abrazar a las comunidades. Ese esfuerzo permitió que Venezuela alcanzara un logro histórico: ser el primer país del mundo en erradicar la malaria en un área tan extensa.

Bajo la dirección de Gabaldón, Venezuela emprendió campañas sistemáticas de fumigación, capacitación de brigadas sanitarias y distribución de medicamentos que llevaron la salud a regiones históricamente olvidadas. Su estrategia redujo de manera drástica la mortalidad y convirtió la ciencia en un instrumento al servicio de las comunidades.

Gabaldón consolidó la vigilancia epidemiológica como política de Estado y, años más tarde, desde el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, impulsó programas que ampliaron la cobertura y fortalecieron la salud pública como pilar de soberanía.

En reconocimiento a la obra del Dr. Arnoldo Gabaldón, el presidente Hugo Chávez creó en el año 2000 el Instituto de Altos Estudios que lleva su nombre, mediante decreto publicado en Gaceta Oficial Nº 37.006. Con sede en Maracay, esta institución nació para preservar su legado y formar nuevas generaciones de profesionales en salud pública.

Hoy, el Sistema Público Nacional de Salud mantiene viva la visión fundacional de Gabaldón, ccn un esquema que parte desde la atención directa en el territorio.

El hito de Chávez: Renovación total

Como génesis de esta transformación estructural, la llegada del Comandante Hugo Chávez rompió paradigmas del viejo modelo de salud que predominaba en la cuarta república, para dar paso a un sistema incluyente y humanista

Un ejemplo de esto es lo que ocurrió en 2003, cuando mediante decreto un presidencial, el líder de la Revolución fundó  la Misión Barrio Adentro; pilar fundamental de la renovación del sistema de salud público, decisión estratégica que permitió que atención fuera más allá de las paredes de los hospitales centrales y se instalara de forma permanente en el corazón de las comunidades.

Sobre esta ruptura con el pasado y el nacimiento de un nuevo paradigma, el líder de la Revolución destacó en mayo de 2005 lo siguiente:

“Estamos rompiendo las viejas estructuras del sistema de salud elitista. Barrio Adentro es la salud en el corazón del barrio”.

Estas palabras sellaron el compromiso de un Estado que prioriza la vida sobre cualquier interés mercantilista, base sobre la cual se edifica hoy el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS).

Como testimonio fiel de dicho proceso de transformación, para la Sra. Yira de Trinidad, habitante del estado Aragua, el Ministerio del Poder Popular para la Salud  (MinSalud) tiene hoy el rostro de la esperanza y el calor de un abrazo: «Mire mi amor, yo le hablo con el corazón en la mano. Antes, una veía esos hospitales como algo lejano. Pero ahora, ¡ay mijo!, ahora la salud toca a mi puerta. Esa muchachita médica que viene, que se sienta aquí conmigo… eso no tiene precio. Para mí, el Ministerio ya no es un edificio frío, es esa mano amiga que no me deja sola”, expresa con la ternura de quien se siente protegida por una familia grande.

Chávez: Luchador Incansable por la Vida de su Pueblo

​La historia de la salud en Revolución nació de la nobleza y el humanismo del Comandante Hugo Chávez. Él fue, ante todo, un luchador incansable por la vida de su pueblo, un hombre cuya mayor preocupación fue siempre el bienestar de los más humildes. Con una sensibilidad humana que transformó la política en un acto de entrega total, Chávez recorrió el país para escuchar y sanar, demostrando una calidad humana que convirtió la gestión pública en un refugio para la familia venezolana, bajo la premisa de que «Amor con amor se paga».

​Como parte de estos cambios profundos, el 1 de febrero de 1999, el Comandante designó al doctor Gilberto Rodríguez Ochoa como su primer ministro de Salud. Rodríguez Ochoa, fue hombre de principios inquebrantables, un destacado médico, dermatólogo y activista social venezolano, conocido cariñosamente como, » El Quijote de la medicina», por su lucha contra la mercantilización de la salud y su entrega total hacia los más desfavorecidos. Él decía «el médico debe oler al pueblo»; frase que citaba constantemente el comandante Chávez para rendirle homenaje.

El Dr. Rodríguez Ochoa impulsó la medicina integral, la atención primaria y la medicina indígena, a fin de mejorar el acceso a la salud pública y se integró a este proceso como el ejecutor fiel de la visión humanista del Presidente.

Juntos, iniciaron la construcción del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) para dignificar la vida del pueblo venezolano. Bajo esta gestión, se eliminó el cobro en los hospitales y acabó con la llamada recuperación de costos y sentó las bases de la medicina social.

A partir de estas bases, la transformación se profundizó con figuras clave. María Urbaneja, quien asumió el ministerio en el año 2001, resultó fundamental en la transición hacia un modelo de salud popular, en el que la participación comunitaria se convirtió en el eje central. Posteriormente, el doctor Francisco Armada asumió la conducción del Ministerio para tecnificar la visión humanista del proceso. Armada lideró la creación de los Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y las Salas de Rehabilitación Integral (SRI) en todo el país. Su gestión garantizó el acceso gratuito del pueblo a equipos médicos de alta gama, y con esto se consolidó la estructura científica del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS).

​Estos líderes, que formaron parte del equipo de vanguardia del presidente Chávez, compartieron la mística de trabajo con la hoy ministra Nuramy Gutiérrez, quien desde aquel entonces acompañó los procesos de planificación y despliegue del sistema. Esta formación humanista permitió que, años después, Venezuela contara con una reserva estratégica de conocimientos y estructuras listas para enfrentar la prueba más dura de la medicina moderna.

​Gracias a esta base sólida, Venezuela se convirtió en noticia mundial por su manejo ejemplar ante la pandemia. Mientras potencias extranjeras sufrían el colapso total de sus sistemas y reportaban cifras alarmantes de contagios y fallecidos, la patria de Bolívar demostró una resiliencia inigualable. El país registró uno de los índices de mortalidad más bajos de la región, un logro que los organismos internacionales debieron reconocer a pesar del cerco mediático.

El éxito de Venezuela ante la crisis sanitaria global radicó en la aplicación de la cuarentena social temprana y el método de despistaje masivo personalizado. A través de la plataforma tecnológica del Sistema Patria, el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) coordinó el despliegue de las brigadas médicas que visitaron casa por casa a la población. Esta estrategia garantizó la hospitalización al 100% de los casos positivos en la red de Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y hoteles sanitarios, medida que cortó la cadena de contagio y aseguró la atención médica gratuita inmediata. Tales acciones evitaron el colapso hospitalario y posicionaron al país como un referente mundial, demostrando la solidez técnica y el compromiso humanista de la salud en Revolución.

Los trabajadores: Pilar fundamental

La licenciada Reina Dalicandro, con veintidós años de servicio en el hospital estatal Los Samanes, estado Aragua, es testimonio vivo de todo lo anterior. Su percepción sobre la transformación del sistema tiene un valor fundamental, pues su trayectoria profesional se entrelaza con los 27 años de cambios profundos que el Gobierno Bolivariano impulsó en materia sanitaria. Reina no solo observó el cambio desde afuera, sino que lo protagonizó desde adentro, como parte activa de la transición hacia un modelo en el que el paciente es el centro de toda acción social.

Para Reina, el hospital representa su segundo hogar; es el espacio donde la felicidad de servir se mezcla con la hermandad de su equipo de trabajo. Con más de dos décadas en este espacio, Reina compartió su visión sobre la evolución del centro asistencial en el marco del 90 aniversario del Despacho de Salud:

«El Hospital Los Samanes cuenta con las áreas de emergencia pediátrica, emergencia de adulto, hospitalización, piso dos, y observación pediátrica; además de espacios para estudios especiales, ecografía y laboratorio. Se le da la atención principal al paciente para que pueda recuperar su salud y con ello la tranquilidad de sus familiares. Aquí somos auténticos, siempre queremos el bienestar del pueblo», relata con la autoridad que le otorga su trayectoria ininterrumpida.

Al ser parte de esta historia de éxito, Reina proyecta su mirada hacia el futuro con la convicción de que la ruta es la excelencia constante. En su visión, el compromiso del personal se une al esfuerzo del Estado con la meta de perfeccionar cada espacio de infraestructura; ella expresó su anhelo de que la dotación y el equipamiento sigan el ritmo del crecimiento tecnológico para que el Hospital Los Samanes se mantenga como bastión de la salud pública nacional frente a las patologías que se generan en el país.

Destacó con orgullo y esperanza la esencia de su labor diaria:

«La enfermería es cuidar, amar, actuamos como guardianes de la vida, incluso en momentos de alta vulnerabilidad. Todos nosotros, médicos y enfermeros, estamos acá para brindar lo mejor a nuestros usuarios; (…) esto es un compromiso de hace muchos años que hoy se mantiene vivo para fortalecer cada día más nuestro servicio y nuestra casa de salud».

 

Consolidación actual: Rutas de Atención Seguras y Bricomiles

El avance actual se fortalece, entre otras cosas, con el uso estratégico de las Brigadas Comunitarias Militares para la Educación y la Salud (Bricomiles) que funcionan como los grupos operativos encargados de la recuperación integral, rehabilitación y mantenimiento de los centros de Salud, entre ellos: Consultorios Populares, CDI, hospitales. En este sentido el modelo de salud venezolano cuenta además con el sistema 1×10 del Buen Gobierno, el cual representa la atención directa, pues es el puente entre el reporte del ciudadano y la respuesta institucional inmediata a través de la VenApp.

En el país, la rehabilitación de infraestructuras críticas ha permitido que los centros de salud operen con los más altos estándares de calidad técnica, por lo que la inversión en salud se traduce en historias de bienestar, como la de Carmen Aida Bedoya, quien tras dos semanas de hospitalización en el CDI La Cooperativa de Maracay, dio fe de la calidad del servicio.

Para Carmen Aida, de 69 años de edad, los pasillos del CDI se convirtieron en el escenario de una recuperación ejemplar tras una emergencia de salud. Bedoya detalla con especial énfasis el mantenimiento del recinto:

«No tengo nada malo que decir con respecto a las instalaciones; el espacio donde estuve se encontraba muy bien acondicionado y en perfecto estado de limpieza. No me quejo de nada porque de verdad tuve una buena atención», aseguró con firmeza.

 

De esta manera, su historia demuestra que la salud en la entidad es una prioridad que se cumple con hechos tangibles bajo la gestión del Gobierno Nacional.

 

Como parte de una innovadora visión transformadora el Sistema Nacional Público de Salud venezolano, a través de la vanguardia tecnológica se convierte en garantía de vida.

 

En este contexto, uno de los grandes logros es el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano “Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa”, una de las obras más emblemáticas creadas por el presidente Hugo Chávez en el año 2006 y cuyo propósito fundamental fue el de romper la dependencia de los centros de salud privados, además de garantizar el derecho a la vida de los niños y niñas con cardiopatías congénitas.

Se trata es un espacio de atención especializada y de alta tecnología, al servicio de un segmento de la población, especialmente vulnerable.

Dicho recinto alcanzó recientemente la cifra de 15 mil cirugías pediátricas de alta complejidad a lo largo de 19 años de labor ininterrumpida.

En el marco de tan importante logro en materia de salud, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez manifestó:

«Tenemos buenas noticias en el área de la salud, hemos arribado a la cirugía número 15 mil en el Cardiológico Infantil. 15 mil vidas salvadas de niños, de niñas, que son 15 mil familias a las que les hemos dado felicidad. Niños a los que se les ha salvado la vida».

Otro de los grandes logros se puede evidenciar a través de la cifra 13.000 de marcapasos implantados de forma gratuita en todo el territorio nacional, dejando como muestra el trabajo incansable que ejecutan las autoridades de salud en conjunto con el Gobierno Nacional.

Obratón de Salud: Inauguración de espacios nuevos y alta tecnología

​La modernización del Sistema Público Nacional de Salud alcanzó un hito de ejecución masiva con el Obratón, jornada nacional a través de la cual, el presidente Nicolás Maduro entregó simultáneamente 98 obras de salud, entre las que destacaron la inauguración de espacios nuevos y la rehabilitación integral de servicios críticos. Este despliegue permitió la puesta en marcha de quirófanos de alta tecnología y centros de atención primaria totalmente equipados, lo que asegura que la red hospitalaria cuente con la capacidad técnica para garantizar intervenciones seguras y gratuitas en instalaciones de estreno.

​En este mismo contexto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, junto a la ministra de salud, Nami Gutiérrez, impulsó el Plan por la Salud y la Vida 2026, una hoja de ruta estratégica a través de la cual se ha garantizado que cada recurso proveniente de la industria petrolera y gasífera nacional se invierta íntegramente en la salud pública. Mediante este plan, se concretó la inauguración de 32 laboratorios clínicos productivos y la entrega de 75 centros de salud estratégicos.

Roiman Navarro: La memoria periodística del Ministerio de Salud

Durante más de dos décadas, Roiman ha sido testigo y narrador de campañas de vacunación, expansiones de cobertura y transformaciones ministeriales, por lo que se ha convertido en memoria viva de la salud pública nacional. Su voz periodística ha acompañado la consolidación de programas emblemáticos como Barrio Adentro y la creación de hospitales especializados, y ha registrado cada paso de un sistema que se fortalece en nombre de la justicia social, a través de su trabajo como periodista en la Dirección General de Comunicaciones del MInisterio.

Su aporte como periodista cierra la voz testimonial y abre el espacio para la reflexión colectiva sobre el significado de estos 90 años de salud pública. Cada historia relatada en estas nueve décadas desde las raíces de Gabaldón, la mística de Reina Dalicandro, la transformación que significó Barrio Adentro y los logros actuales confirman que la salud en Venezuela no es solo infraestructura ni cifras: es la historia de un país que construye un sistema prropio, de acuerdo a su realidad, sus necesidades e incluso sus contradicciones propias, humanidad en acción.

En coherencia con esta visión de servicio y transformación, se visualizan otros pilares que sostienen el nuevo rostro del Ministerio de Salud, entre los que destacan el acceso comunitario y la protección integral, definidos como fundamentos esenciales en este 90 aniversario. En este mismo contexto, el humanismo, concebido como el tercer pilar, guía la acción diaria del Sistema Público Nacional de Salud y recuerda que cada paciente no es solo un diagnóstico, sino la madre de alguien, el padre de alguien, el hijo de alguien, el amor de la vida de alguien, por lo que la vida de un ser humano es considerada sagrada e irremplazable.

Por ello el Ministerio del Poder Popular para la Salud trabaja de manera incansable para que cada atención médica se realice con ética, sensibilidad y verdadera vocación. Este enfoque humanista se refleja en la práctica cotidiana de sus equipos, quienes asumen el compromiso con verdadera vocación y guiados por los valores del amor, la empatía y la nobleza, y reafirman la importancia de salvar vidas como misión esencial.

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