Prensa MinSalud.- Tras el doble movimiento telúrico registrado en el territorio nacional el pasado 24 de junio, el Hospital Dr. Ricardo Baquero González, conocido popularmente como el Periférico de Catia, se erigió a brindar respuesta inmediata, vocación y solidaridad, logrando atender de forma integral a casi dos mil ciudadanos desde el inicio de la contingencia nacional.
A pesar del impacto inicial del evento sísmico, las autoridades y el personal del centro de salud activaron de forma inmediata el Plan de Contingencia Hospitalaria, demostrando una alta capacidad de organización en momentos críticos. El Director General, Lic. Félix Amundaray, destacó la rapidez con la que se articuló la respuesta institucional: «Al momento fue desorganizado, pero después nos organizamos, activando el plan de contingencia que tenía el hospital lo activamos y funcionó. No estábamos preparados, pero sí a la vez. Fue inmediato, como también la respuesta de nuestro personal».

Compromiso a la atención
El director del recinto hospitalario afirmó que se realizaron convocatorias a los equipos multidisciplinarios vía telefónica de manera urgente, y los mismos llegaron de manera inmediata, «le hicimos el llamado vía telefónica a los residentes, médicos, los que estuvieron cerca se apersonaron aquí y en el transcurrir de la noche llegaron los especialistas para apoyarnos y seguir con la contingencia y hacer equipos de guardia», detalló Amundaray.
Detalló que durante la primera noche del siniestro, el equipo médico y de enfermería brindó asistencia a una enorme cantidad de afectados, el mismo 26 de junio «esa noche solamente fueron 956 contados. De lesiones leves, moderadas y graves. Las que pudimos anotar, que iban cuantificando: ¡una, dos, tres, cuatro! 956. Al segundo día llegamos a casi 1800», precisó el licenciado, explicando el arduo proceso de triaje para registrar a quienes ingresaban con politraumatismos y lesiones por aplastamiento.
Atención oportuna para los casos pediátricos
En el área de Pediatría, el hospital recibió inicialmente a unos 15 niños. Ante las limitaciones de infraestructura causadas por el terremoto, el personal estabilizó oportunamente a los infantes y coordinó sus traslados a centros especializados. «Afortunadamente los atendimos y fueron referidos a otros hospitales como J.M. de los Ríos, El Algodonal y el Vargas», afirmó Amundaray.
Asimismo, ante casos de vulnerabilidad social, el hospital activó de inmediato los canales regulares junto al Ministerio Público, la LOPNNA y la Defensoría del Pueblo para salvaguardar y entregar legalmente la custodia de menores afectados a sus familiares directos.

Cuidado de la salud mental y apoyo a las comunidades
Entendiendo que los desastres naturales dejan huellas invisibles, el hospital desplegó un abordaje integral de salud mental. «Sí, se ha abordado con el apoyo de psicólogo y psiquiatra, eh… aquí en el sitio pues. Posteriormente, eh… directamente con el familiar del paciente. Se le ha aconsejado el… post terremoto pues, para su debido tratamiento y… y control. Y calmar la… la ansiedad. Sí, aquí tenemos psicólogo y psiquiatra», puntualizó Amundaray, resaltando la importancia del soporte emocional en crisis.
Asimismo, el compromiso del personal trasciende las fronteras del centro asistencial: actualmente, los equipos de salud del Periférico de Catia brindan apoyo logístico y médico en los campamentos de carpas instalados en el estado La Guaira, desplazándose en diferentes zonas para brindar una atención oportuna a la población.
La Solidaridad y el respaldo de la comunidad fue clave
En medio de la emergencia, la misma comunidad, movida por la empatía, convirtió espontáneamente las inmediaciones del centro hospitalario en un punto de recepción de apoyo. El licenciado Amundaray aclaró que «nos convirtieron en un centro de acopio porque, tal cual, el apoyo que estábamos recibiendo era de medicamentos y ropa para los pacientes que ingresaron en su momento. Pero la gente misma, con el entusiasmo de apoyar, nos convirtieron en centro de acopio. De lo cual lo recibimos con mucho orgullo. Y esa ropa y ese material lo fuimos distribuyendo a otros entes y a otros centros de acopio cercanos a la parroquia».
Esta gesta humanitaria demostró el valor inquebrantable de los trabajadores de la salud venezolanos. El director del centro médico, Félix Amundaray finalizó al indicar que «los recibimos con mucho cariño. Porque la idea es dar salud. Porque hoy son ellos, mañana podemos ser nosotros».
Con estas acciones, el Ministerio del Poder Popular para la Salud reafirma su compromiso inquebrantable con el bienestar del pueblo, colaborando activamente en la atención de los afectados por el doble evento sísmico y apoyando el renacer de Venezuela a través de políticas públicas eficientes. Asimismo, el ente rector mantiene un despliegue permanente de dotación de insumos médicos, medicamentos y equipamiento de alta tecnología en todos los hospitales y centros asistenciales del país, garantizando una atención gratuita, oportuna y de primera calidad para todas y todos los venezolanos, especialmente ante contingencias de la naturaleza.