Prensa MinSalud.- El Hospital Dr. José María Vargas de Caracas marcó un hito en la historia de la medicina pública nacional al desarrollar sus primeras jornadas de Implante de Prótesis Valvular Aórtica Transcatéter (TAVI, por sus siglas en inglés). La intervención de alta complejidad permitió sustituir la válvula aórtica dañada a tres pacientes seleccionados sin necesidad de someterlos a una cirugía a corazón abierto.
El procedimiento se efectuó mediante un abordaje percutáneo con acceso por la arteria femoral, utilizando válvulas de última generación —modelos Power X, balón expandibles y autoexpandibles— de la firma tecnológica Venus Medtech.

Una patología que compromete la vida

La estenosis aórtica severa se origina por la estrechez u obstrucción de la válvula que regula la salida de flujo sanguíneo desde el corazón hacia la arteria aorta, responsable de distribuir la sangre oxigenada al resto del organismo.

Esta patología reduce en más de un 80 o 90 por ciento la capacidad de bombeo cardíaco, afectando principalmente a personas mayores de 75 años.

El doctor Mauro Herrera Gutiérrez, médico cardiólogo intervencionista y jefe del servicio de Cardiología y Hemodinamia del Hospital Vargas, detalló el impacto clínico de la afección y la relevancia del procedimiento en el sistema público.

«Esta enfermedad ataca a la población cuando la válvula se va cerrando. El paciente comienza con cansancio para subir escaleras o hacer sus quehaceres diarios, dolor de pecho, hinchazón en las piernas y la imposibilidad de dormir completamente acostado. Si no se resuelve esa obstrucción, la persona entra en una insuficiencia cardíaca severa que le anula la vida diaria», explicó el especialista.

El jefe del servicio enfatizó que la mortalidad de esta dolencia sin intervención alcanza niveles alarmantes.

«Una vez que comienzan los síntomas, la posibilidad de mortalidad a los pocos años está por encima del 50 %. La gran diferencia de esta técnica es que se realiza sin que se abra el pecho ni el corazón, utilizando una arteria. Los resultados son extraordinarios y representan una esperanza de vida para estos pacientes en un hospital público», acotó Herrera Gutiérrez.

Dada la complejidad técnica del procedimiento TAVI, las jornadas contaron con un equipo multidisciplinario integrado por cardiólogos intervencionistas, cirujanos y anestesiólogos, respaldados por especialistas de Brasil, Colombia y Argentina, quienes actuaron como tutores en la sala de hemodinamia.

Al mismo tiempo, el especialista brasileño Marcio Montenegro confirmó el éxito de la primera intervención mediante la técnica TAVI, destacando la favorable evolución del paciente tras la implantación de la prótesis valvular.

Montenegro ratificó que el abordaje concluyó satisfactoriamente y con un pronóstico altamente positivo para la pronta reincorporación del paciente a su vida familiar y cotidiana. «Concluimos con éxito el primer procedimiento TAVI. El paciente reaccionó muy bien al implante de la prótesis y ya está listo para reencontrarse con su familia y retomar su vida cotidiana. Un saludo para todos».

Asesoría clínica directa de Venus Medtech

Previo a las intervenciones, los equipos médicos realizaron sesiones de simulación práctica para verificar las mediciones anatómicas de los pacientes y ensayar el ensamblaje de los dispositivos.

«Realizamos simulaciones previas con el equipo médico y chequeamos todas las medidas para los casos seleccionados. Fue una experiencia de entrenamiento valiosa para el equipo local», destacó Fabio Da Silva, especialista clínico de la compañía.

Por su parte, Erika Rangel, gerente de entrenamiento internacional de Venus Medtech, señaló que el objetivo central es establecer las bases para un programa continuo en la institución.

«Son los primeros casos de un procedimiento para el tratamiento de la estenosis aórtica severa y estamos usando dos tecnologías distintas, tanto válvulas balón expandibles como autoexpandibles, para tratar a los cuatro pacientes. La idea es consolidar el desarrollo del programa TAVI dentro del centro asistencial», precisó Rangel.

Las prótesis pericárdicas implantadas, compuestas por aleaciones metálicas avanzadas, se introducen plegadas dentro de un catéter hasta alcanzar la posición aórtica, donde se liberan para restaurar el flujo sanguíneo normal.

Pacientes cuentan sus experiencias

Miguel Ángel Fernández Gómez, paciente de 78 años, nativo del estado Monagas, relató que padece desde hace cinco años una patología cardíaca que derivó en una calcificación severa de la válvula aórtica. Tras ser evaluado mediante estudios, se determinó la necesidad urgente de someterlo a un reemplazo valvular aórtico.

Fernández valoró positivamente las charlas informativas previas ofrecidas por el equipo médico a los familiares sobre los riesgos y alcances de la intervención, al tiempo que destacó la alta calidad asistencial brindada por el personal de enfermería, laboratorio y cuerpo técnico.

Vicente Soler, de 86 años de edad y residente de Caracas, diagnosticado con calcificación aórtica severa, resaltó el trato profesional recibido por parte de todo el equipo de salud y el personal administrativo del centro hospitalario.

«Mi diagnóstico es aorta calcificada y me van a colocar una válvula por el método TAVI. La atención por parte de los médicos, las enfermeras y todo el equipo del hospital ha sido excelente».

Con esta jornada, el Hospital Vargas se posiciona a la vanguardia de la cardiología intervencionista pública en la región.

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