Prensa MinSalud.- A pocos días de cumplirse un mes del doble terremoto vivido en el país el pasado 24 de junio, es recomendable tener conocimiento e implementar los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) al tratar con una persona que puede estar en un estado de crisis.
La Lic. Melina Herrera, directora de Salud Mental en el Ministerio del Poder Popular para la Salud, detalló que el protocolo se basa en tres pilares fundamentales:
Observar
Se divide en 3 fases, siendo la evaluación de la seguridad de la persona y de quien va a brindar los PAP; para la segunda fase se debe conocer la necesidad básica que tenga la persona, es decir, si tiene una herida, si requiere atención médica inmediata, sed, frío o hambre; como tercera fase es buscar signos de crisis, como lo son los temblores, hiperventilación o desconexión de la realidad.
Escuchar
La persona que brinde los PAP debe acercarse con calma, presentarse y preguntar el nombre de quien está sufriendo la crisis; su escucha debe ser activa y de manera que la persona hable sin ser forzada; en cada oportunidad que posea, se deben validar sus emociones de nervios y angustia, teniendo en cuenta que es completamente normal sentir miedo o confusión ante la tragedia vivida; por último, evitar frases invalidantes que minimicen el sentir del individuo, como «no te preocupes», «pudo haber sido peor».
Conecta y Orienta:
Si está en las posibilidades de quien aplica el PAP, es importante que ayude a la persona a reconectar con sus seres queridos, la comunicación con sus familiares o el ubicar a personas de su confianza; esto ayudará a disminuir su crisis.
Herrera explica que «los PAP sirven para acompañar en ese primer impacto»; a su vez, indicó que los mismos son un método de intervención breve, que no requiere ser aplicado por un especialista y ayuda a restablecer la estabilidad emocional en momentos críticos.
Aunque los PAP son de esencial ayuda en casos de crisis, es importante también aplicar ejercicios de respiración a personas afectadas; se puede aplicar la respiración cuadrada, en la cual se debe inhalar por cuatro segundos, mantener el aire otros cuatro segundos, exhalar en cuatro segundos y esperar otros cuatro segundos para respirar nuevamente.
En la mayoría de las ocasiones, los niños, luego de vivir un evento natural de gran magnitud, necesitan hablar sobre lo que vivieron e incluso representarlo en un espacio de juego; a su vez, muchos de ellos buscan seguridad adicional, mostrando apego constante con sus padres y regresiones temporales.
La licenciada explica que después de «varios meses de la tragedia, si los síntomas de aislamiento, alteración del sueño, desconexión de la rutina o pensamientos de muerte persisten o empeoran, se debe derivar el caso a atención psicológica profesional».
El Ministerio del Poder Popular para la Salud puso a disposición del público en general la línea de orientación psicológica gratuita 0800-AYUDA-01 (0800-29832-01), la cual se encuentra activa de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 8:00 p.m.