Roiman F. Navarro V. / Prensa MinSalud. – La catarata se mantiene como la principal causa de pérdida de visión tanto a nivel mundial como en el territorio venezolano. Esta patología se caracteriza por la opacidad del cristalino e impide el paso nítido de la luz hacia la retina, lo cual se traduce en una disminución progresiva de la agudeza visual. Sin embargo, su rasgo más distintivo en el ámbito clínico es su carácter reversible. A diferencia de otras afecciones oculares degenerativas, el impacto de la catarata se neutraliza mediante una intervención quirúrgica precisa.
En el contexto nacional, a finales de enero de 2026, la presidenta (E) Delcy Rodríguez impulsó el Plan por la Salud y la Vida, un mecanismo de atención directa a las necesidades quirúrgicas de la población, en el que la atención de cataratas es protagonista. Este plan prioriza la detección temprana de esta condición para reducir los índices de discapacidad visual.
El proceso comienza con una fase de captación, a través de la VenApp del 1X10 del Buen Gobierno. Allí, los potenciales pacientes solicitan ser atendidos. Hasta la fecha, más de 15 mil ciudadanos pasaron por consultas especializadas de oftalmología en todo el país. Estas evaluaciones son fundamentales para diferenciar los casos sospechosos de los diagnósticos confirmados. Esto permite que el sistema sanitario establezca un triaje efectivo basado en la severidad de la opacidad.

El doctor José Gregorio Rincón, coordinador nacional de este plan de atención de cataratas, explicó que el sistema 1X10 del Buen Gobierno gestionó más de 60 mil solicitudes en todo el país en la primera fase. Después de las evaluaciones médicas, los expertos determinaron que el 40% de estas personas no requería una operación. En esos casos, los médicos descartaron las cataratas y diagnosticaron otras enfermedades que necesitan tratamientos distintos. Por esta razón, el plan brindará atención a un total de 38 mil pacientes.
Hasta la fecha se han ejecutado más de 6.500 intervenciones quirúrgicas en todo el territorio nacional, las entidades con mayor cantidad de intervenciones quirúrgicas de cataratas son Caracas, Miranda Falcón y Anzoátegui; aunque el doctor Rincón habló acerca de la ejecución durante la semana en curso de 500 operaciones en Barinas, 1050 en Anzoátegui, y la próxima semana serán atendidas 500 en Trujillo y unas 1200 en Portuguesa.
Testimonio: Una respuesta efectiva a través del 1×10
Estrella Sánchez Martínez es una mujer caraqueña de 76 años de edad. Comenzó a perder la vista progresivamente hace unos 4 años. AAlk enterarse de Pla Por la Salud y La Vida presentó su solicitud a través del 1X10 y recientemente fue ioperada en el hospital doctor Jesús Yerena. Allí contó su experiencia, «siento un profundo agradecimiento por todo el equipo. Reconozco el trabajo de la doctora Delcy Rodríguez, así como de los demás doctores y enfermeras, pues la atención ha sido excelente desde el primer momento. Llegué al hospital gracias al 1×10 del Buen Gobierno; no pasó un día que no me llamaran hasta hoy que estoy aquí. Ellos siempre estuvieron atentos a mi evolución, espero ver más mejoría gracias a Dios y a la gestión de la doctora y la presidenta Delcy Rodríguez», narró emocionada.
Estrella recuperó la vista entre lágrimas. De inmediato, mientras recibía las curas tras ser intervenida en quirófano, manifestó su alegría por ver claramente todo a su alrededor.

Innovación en el quirófano
Una vez que el paciente recibe el diagnóstico y la preparación clínica, el abordaje se traslada al entorno quirúrgico. Actualmente, las jornadas médicas en Venezuela emplean la técnica de facoemulsificación. Este es un procedimiento avanzado que utiliza ultrasonido para fragmentar el cristalino opaco y aspirarlo a través de una incisión mínima. El método destaca por ser mínimamente invasivo, lo que reduce los tiempos de recuperación y mejora significativamente el pronóstico postoperatorio en comparación con técnicas tradicionales.
El éxito definitivo de la intervención radica en la implantación del lente intraocular (LIO). Este dispositivo artificial sustituye la función de enfoque del cristalino natural dañado y devuelve al paciente la capacidad de percibir su entorno con claridad. Hasta el momento, el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) logró completar con éxito más de 6.500 cirugías de este tipo a nivel nacional. Esto permite que un alto porcentaje de la población recupere su autonomía visual de manera inmediata y con ello, mejore su calidad de vida.

La operatividad de este despliegue sanitario depende directamente del robustecimiento de la infraestructura médica. El doctor José Gregorio Rincón, coordinador nacional del plan de cataratas, enfatiza que la dotación constante de insumos específicos, instrumental quirúrgico y equipos de alta tecnología permite llevar estas jornadas a diversos puntos de la geografía nacional. Esta logística asegura que las capacidades quirúrgicas no se centralicen y facilita el acceso a comunidades remotas que históricamente presentaban mayores rezagos en salud visual.
El impacto social de estas jornadas trasciende lo estrictamente médico, pues la recuperación de la vista permite la reintegración de los pacientes a la vida productiva y social. Al tratarse de una patología que suele aislar al individuo por la pérdida de independencia, la cirugía se convierte en una herramienta de justicia social. El compromiso del personal médico es evidente en jornadas intensivas donde la vocación de servicio es el motor principal para atender la alta demanda acumulada.
Proyecciones y futuro de la salud visual
De cara al futuro inmediato, las proyecciones para el año 2026 son ambiciosas pero estructuradas. Actualmente, ya se encuentran bajo protocolo preoperatorio aproximadamente más de mil nuevos pacientes que recibirán su intervención en los próximos días. Este flujo continuo garantiza que la lista de espera se dinamice y evita que los casos de catarata inicial evolucionen hacia una ceguera total.
Finalmente, el fortalecimiento del Sistema Público Nacional de Salud busca consolidar un modelo de atención oftalmológica gratuito y de alta calidad. El enfoque no solo está en la operación, sino en el seguimiento posterior y la prevención. Con la dotación adecuada y la capacitación del talento humano, Venezuela busca posicionarse como un referente regional en la erradicación de la ceguera evitable para devolver a miles de ciudadanos el derecho fundamental de ver un futuro con claridad.