Prensa MinSalud.-  Luego de los severos daños estructurales que sufrió el Hospital El Niño y el Mar, ubicado en el estado La Guaira debido al doble sismo del pasado 24 de junio, las autoridades sanitarias del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), completaron la reubicación de la totalidad de los pacientes hacia centros de atención seguros y reacondicionados en el estado Miranda. Un plan de contingencia integral garantizó la seguridad, el confort y la asistencia médica continua para los 44 sobrevivientes que recibieron atención inmediata tras la emergencia. La evacuación del recinto culminó con la salida del último grupo de 20 personas, según confirmó la directora del centro asistencial, doctora Derlin Vieira.Asimismo, la directora del Centro de Atención Psico-familiar El Niño y el Mar, subrayó «el compromiso ininterrumpido del personal de salud hizo posible cada jornada de traslado tras el colapso de la infraestructura por la fuerza de los movimientos telúricos, situación ante la cual el ministro de Salud, Dr. Carlos Alvarado, ordenó la movilización inmediata de todas las personas hacia espacios dignos y agradables donde cuentan con todos los recursos necesarios para su recuperación».

En este sentido, la doctora Vieira manifestó su profundo agradecimiento hacia la máxima autoridad ministerial y hacia el equipo multidisciplinario que sumó voluntades para concretar una tarea orientada exclusivamente a preservar la vida y la dignidad humana.

La jornada incluyó el traslado de 20 pacientes hacia un centro de atención especializada en el estado Miranda, espacio donde fueron recibidos de manera amena para continuar con sus tratamientos médicos.

Por su parte, la licenciada Lolimar Barreto, trabajadora social de la Dirección General de Salud Integral para las Personas con Discapacidad (DGSIPcD), detalló que «esta medida garantiza una mejor calidad de vida para 12 hombres y 8 mujeres con diagnósticos de salud mental».

La movilización transcurrió en un ambiente de cercanía y calidez, con el acompañamiento constante del personal de la institución para resguardar la estabilidad física y emocional de los asistidos.

A esta labor de amor por el prójimo se unieron voluntariados comunitarios y representantes de organizaciones religiosas como Estefani Rojas, miembro de la Iglesia Adventista, quien suma 12 años de servicio social continuo en el recinto.

Rojas inició su apoyo de forma individual a través de la entrega de alimentos a niños y niñas. Además mantuvo su presencia incluso durante la pandemia y, con el tiempo, articuló esfuerzos con otros miembros de su comunidad impulsados por la fe, el afecto y la equidad.

Esta acción conjunta demuestra el compromiso del Gobierno Bolivariano que trasciende la contingencia física. Ante las pruebas de la naturaleza, prevalecen la sensibilidad humana y la responsabilidad institucional del Ejecutivo Nacional, así  como la mística del personal del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) y la solidaridad activa del pueblo para proteger el bienestar integral de la Patria.

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