Erika García / Prensa MinSalud.- Más allá de las paredes de los centros hospitalarios, el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) en Venezuela ha diseñado un mecanismo para garantizar que la vida sea protegida desde el territorio: las Áreas de Salud Integral Comunitaria (ASIC). Bajo la premisa de que la salud no es una mercancía, sino un derecho humano sagrado, el Estado despliega una red que articula la ciencia médica con el amor al prójimo en cada territorio.
Con presencia en todo el país y 593 unidades activas, las ASIC representan el modelo de salud comunal que lleva la atención médica al corazón del territorio, integrando la red de establecimientos de atención primaria, diagnóstica y rehabilitadora para brindar protección sanitaria a cada familia.
Las ASIC son la unidad básica organizativa del SPNS. No representan solo un edificio, sino un territorio social que agrupa consultorios, centros de diagnóstico y salas de rehabilitación. Su creación formal se consolidó entre 2007 y 2012, como la evolución necesaria de la Misión Barrio Adentro para municipalizar la salud.
El objetivo principal era romper con el viejo modelo «hospitalocéntrico», en el que el paciente en ocasiones, en los territorios más alejados, debía viajar horas para ser atendido. Con la creación de las ASIC, la salud se desplazó hacia donde vive la gente, priorizando la prevención y el control epidemiológico directo.
La eficiencia de esta red no es azarosa; se basa en una disciplina organizativa estricta. Todos los primeros de cada mes, los directores de las 593 ASIC del país se reúnen en asamblea junto a los Comités de Salud y el poder popular. En estas reuniones se analiza la «Sala Situacional»: se revisan las estadísticas del mes que culmina, se identifican las familias en situación de vulnerabilidad captadas por el sistema 1×10 del Buen Gobierno y se planifica el despliegue de vacunación y atención especializada del mes que inicia. Es la salud planificada desde la base, asegurando que ningún caso quede en el olvido.
La fortaleza del modelo ASIC radica en su capacidad de integración:
- Consultorios Populares, como primer nivel de contacto médico en cada comunidad.
- Centros de Diagnóstico Integral (CDI), con capacidad de atención diagnóstica y terapéutica de mediana complejidad.
- Salas de Rehabilitación Integral (SRI), ofreciendo terapias especializadas para pacientes con limitaciones motoras o funcionales.
- Equipos de Salud Comunitaria, conformados por profesionales médicos, especialistas, personal de apoyo y promotores de salud del poder popular.
Estas unidades interconectadas garantizan atención médica continua con enfoque de Atención Primaria de Salud, priorizando la prevención, la promoción de estilos de vida saludables y la rehabilitación integral.

Cómo Funciona un ASIC
Cada Área de Salud Integral Comunitaria se constituye como una unidad técnico-administrativa de gestión comunal bajo los lineamientos del SPNS. Su misión es planificar, dirigir, coordinar y evaluar las acciones y servicios de salud en su territorio social, garantizando cobertura, atención oportuna y calidad de atención en todos los escenarios de la red integrada.
La coordinación del ASIC lidera el proceso asistencial, formativo, epidemiológico y administrativo, y se constituye como el eje para impulsar la participación comunitaria, la formación de talento en ciencias de la salud y el fortalecimiento de la respuesta pública frente a necesidades sanitarias.
Los Comités de Salud Comunitaria representan la participación protagónica del poder popular en la gestión sanitaria. Integrados por ciudadanos organizados, estos comités acompañan, sensibilizan, censan y actúan como enlace entre las comunidades y los servicios de salud.
Un ejemplo claro de este rol es la labor de Migdalia Arias, integrante del Comité de Salud en el barrio La Unidad, de la parroquia Santa Rosalía. Su jornada inicia con la actualización de censos comunitarios e identificación de riesgos sanitarios. Luego acompaña a los equipos de salud en las visitas casa por casa, recopila datos, conoce las historias de sus vecinos, su padecimiento y sus tratamientos. Migdalia articula información clave con la coordinación del ASIC para planificar acciones específicas, priorizar casos de salud urgentes y garantizar que los servicios lleguen a cada familia.
La labor de Migdalia es fundamental para la salud de sus vecinos, pero también fortalece su propio bienestar. Asegura sentirse orgullosa cada vez que, gracias a su gestión, se salva una vida, se entrega un medicamento, se garantiza calidad de vida a sus conocidos.

El Comité no solo apoya la ejecución de estrategias de salud, sino que contribuye al control social, asegurando que las políticas públicas de salud se traduzcan en acciones concretas con impacto real en la vida de las personas.
Voces de Resiliencia: Historias que Inspiran
A través de la estrategia “Casa a Casa”, las ASIC derriban barreras físicas y económicas para llevar atención médica a cada puerta. El servicio llega a aquellos que más lo necesitan, generando confianza y garantizando seguimiento clínico permanente.
El caso de José Ramón Dugarte, de 84 años, evidencia este impacto: afectado por diabetes y secuelas de un ACV, ahora recibe atención regular desde su casa. Su esposa, Yudith, destaca cómo las visitas médicas han transformado su cotidianidad y les han dado seguridad y acompañamiento permanente.
Para Alexis Cedeño, de 60 años, el sistema de salud ha sido su ancla tras sufrir un ACV y un aneurisma hace 16 años que le arrebataron la movilidad del lado izquierdo. A pesar del dolor de perder a su madre en un accidente mientras él luchaba por su vida, Alexis encuentra hoy consuelo en la atención gratuita de su comunidad. .
«Mi madre me preparó para la vida, y aunque las pruebas han sido duras, llevo más de tres años atendiéndome en el CDI más cercano a mi casa. Siento una gratitud inmensa por este servicio que recibo de forma gratuita; es lo que me permite seguir adelante con fe».

La lucha por la palabra: El testimonio de Ronald y Yesenia
La historia de Yesenia Escalona, de 40 años, ilustra la evolución que puede lograrse con un abordaje comunitario integral. Detectada en una jornada de visita casa por casa tras sufrir un Accidente Cerebrovascular (ACV), Yesenia inició un proceso de atención que incluyó evaluaciones diagnósticas, rehabilitación de lenguaje, terapia ocupacional y motora —todo esto coordinado por el equipo de ASIC.
Su esposo, Ronald González, relata el impacto positivo de la atención continua: “Al principio no podía pronunciar ni palabras. Hoy, tras meses de terapia sistemática, Yesenia ha recuperado progresivamente su capacidad de comunicación y movilidad”, afirma, resaltando el valor de la atención gratuita y permanente que ha recibido.
«Ver a mi esposa enfrentar esta situación a tan pronta edad fue un golpe devastador, pero aquí seguimos, en pie de lucha con ella. Acudimos diariamente al centro más cercano a nuestro domicilio para que ella reciba su terapia de lenguaje, terapia ocupacional y terapia motora. Para mí, estar aquí cada día es la mayor prueba de amor que puedo darle, y me siento totalmente agradecido con el centro por toda la atención que nos brindan de manera gratuita. Sin ese apoyo diario, este camino sería imposible de transitar».
Hoy, Yesenia no es solo una estadística de recuperación; es la prueba de que la constancia de los especialistas de la ASIC puede devolverle la voz a quien el destino intentó silenciar.
Superando la inmovilidad: El caso de Betzaida Toro
Existen realidades donde el paciente simplemente no puede salir de su casa. Es el caso de Betzaida Toro, de 49 años, quien padece de obesidad mórbida tipo 3, una condición clínica severa donde el exceso de tejido graso limita drásticamente las funciones vitales y la movilidad, superando en su caso los 145 kg.
Para Betzaida, la ASIC no es un edificio, sino el equipo médico que entra a su cuarto. Su situación requiere un monitoreo constante de signos vitales y cuidados especializados para evitar complicaciones respiratorias o vasculares:

«Mi condición me impide dar un paso fuera de mi vivienda, me siento atrapada en mi propio cuerpo. Por eso, que los médicos de la ASIC vengan hasta mi casa, me revisen y estén pendientes de mi salud, es lo que me da la dignidad que cualquier ser humano merece. Siento que no me han olvidado. El compromiso de estos muchachos que caminan el territorio es lo que garantiza que personas como yo sigamos teniendo derecho a una salud humana y cercana», relata Betzaida conmovida.
Fortalecimiento Institucional y Despliegue Nacional
El Dr. David González, de la Dirección Nacional de las ASIC del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MinSalud), destaca que este despliegue responde a una planificación estratégica de Estado. Bajo las directrices de la Presidenta (E), Delcy Rodríguez, y la Ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, se busca fortalecer el sistema público mediante la atención gratuita y el método de punto y círculo.
Esta hoja de ruta no se limita a la atención clínica; incluye el censo y la cartografía social para identificar necesidades críticas en cada calle, desde la entrega de ayudas técnicas captadas por el Sistema 1×10 del Buen Gobierno hasta la educación para la promoción y prevención de enfermedades.
Este modelo no solo busca sanar enfermedades, sino construir salud desde las familias, comunidades y pueblos, reconociendo que la salud es un derecho humano inalienable y una obra colectiva al servicio de la vida.
