Más allá de la vanguardia médica, el Sistema Público Nacional de Salud abraza la historia de cada paciente para garantizar la vida como un derecho humano y sagrado.

​En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer cada 4 de febrero, Venezuela se une al desafío global contra esta patología a través de sus políticas de protección social. Lejos de ser un esfuerzo coyuntural, el Ejecutivo Nacional mantiene la ejecución sostenida de una acción permanente de reforzamiento en su red oncológica.

A través de la incorporación de nuevas tecnologías y programas de prevención, el Estado busca mitigar el impacto de esta enfermedad y acortar la brecha entre la detección y el tratamiento efectivo. Venezuela consolida avances significativos en diagnóstico y atención, bajo la premisa de que la salud es un derecho sagrado. Este esfuerzo responde a una realidad ineludible: el cáncer es la segunda causa de mortalidad en el país, lo que exige una respuesta integral y humana.

Testimonios de lucha

Para Durbian Colmenares, el año 2018 marcó un antes y un después en su existencia. Lo que comenzó como un diagnóstico de cáncer de mama en su seno derecho, pronto se transformó en una pesadilla que amenazaba con apagar su vitalidad a los 58 años de edad. En aquel momento, la angustia y el miedo se convirtieron en sus sombras constantes, mientras intentaba asimilar una noticia que describe como la más aterradora de su vida.

​Sin embargo, su ingreso al Instituto de Senología del Estado Aragua (ISENA) significó el punto de giro en esta historia de supervivencia. Al cruzar las puertas de este centro especializado, el torbellino de incertidumbre dio paso a una ruta clara de sanación bajo el amparo del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS). Allí, la atención médica inmediata y el trato humano del personal médico fueron las herramientas que le permitieron transformar su vulnerabilidad en una batalla frontal por la vida.

​Hoy, tras superar una mastectomía radical y enfrentar con temple una recaída pulmonar hace apenas cuatro meses, Durbian camina con la frente en alto. No se define por la enfermedad, sino por su capacidad de resiliencia; esa misma que la lleva cada semana a sus clases de yoga y a las sesiones de arte-terapia en el proyecto «Cirandas». Entre el baile y la fe, ella ha demostrado que el diagnóstico es solo una circunstancia cuando se cuenta con el respaldo de un sistema que no la dejó sola.

​«Atravesar el cáncer fue una pesadilla que me obligó a confrontar mis miedos más profundos, pero en el ISENA encontré la luz para mi sanación. Yo completé todas mis quimioterapias sin tener que costear medicinas, porque el Estado me garantizó cada insumo de forma gratuita y oportuna. Me siento profundamente agradecida con Dios y con cada trabajador, desde el personal de limpieza hasta los médicos, por ese trato humanista que me devolvió la vida. Hoy entiendo que esta enfermedad tiene cura cuando existe un diagnóstico a tiempo, una fe inquebrantable y la voluntad de empezar a sanar desde el alma».

Así lo expresó esta mujer, que hoy es símbolo de voluntad y gallardía, quien, tras librar su batalla más dura, hoy se alza como un testimonio de fe y esperanza para todo el pueblo venezolano.

Esta realidad de profunda sensibilidad social también pasó a formar parte de la historia de Yvonne Terán, quien enfrentó su propia tormenta desde una doble perspectiva. Como enfermera de profesión, conocía de cerca el dolor de los pacientes, pero a los 34 años le tocó vivirlo en carne propia tras un diagnóstico de cáncer de útero. Siendo madre soltera y pilar fundamental de su hogar, tomó la difícil decisión de ocultar la gravedad de su estado a sus hijos, para proteger la estabilidad emocional de su familia mientras libraba su lucha más personal.

​El proceso de recuperación fue una prueba de fuego que puso al límite su resistencia física y mental. Yvonne recuerda las sesiones de quimioterapia como una experiencia agotadora, pero su mística de servicio y su rol materno la impulsaron a no rendirse.

Durante su tratamiento en la red pública de salud, encontró no solo la medicación necesaria, sino el acompañamiento de colegas que, como ella, entienden que la medicina sin humanidad no logra la sanación completa.

​A sus 55 años, Yvonne celebra hoy una victoria que trasciende lo clínico. Se ha convertido en una defensora incansable de la prevención, y utiliza su historia para educar sobre la importancia de los chequeos regulares y el manejo de factores como el estrés y la alimentación. Su testimonio es el de una mujer que, tras enfrentar el abismo de la enfermedad, eligió transformar su experiencia en una herramienta de esperanza para quienes hoy transitan por ese mismo camino.

​«Enfrentar el cáncer siendo madre soltera me obligó a sacar una fuerza que no sabía que tenía, manteniendo el silencio para no herir el corazón de mis hijos. La quimioterapia es una sensación de morir que solo se supera con una fe inmensa y el respaldo de profesionales que te tratan con dignidad. Gracias a la atención oportuna y gratuita que recibí, hoy puedo decir que gané la batalla por mi salud. Esta experiencia me enseñó que prevenir es el acto de amor más grande que podemos tener con nosotros mismos. Mi vida ahora es un testimonio de que, con un diagnóstico a tiempo y el tratamiento adecuado, siempre hay una salida hacia la plenitud», describió Yvonne con profunda sensibilidad.

Venezuela: combate permanente contra el cáncer

El Sistema Público Nacional de Salud es vital en el ámbito de la lucha de la nación contra esta enfermedad que es una preocupación global. Como parte de las metas para este año, las autoridades incorporan la aplicación de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) dirigida a niñas de 10 años, una medida de prevención primaria crucial para reducir la incidencia del cáncer de cuello uterino en las futuras generaciones. Este esfuerzo se complementa con el fortalecimiento de la biología molecular en la red pública, tecnología que permite un diagnóstico de alta precisión para detectar lesiones premalignas antes de que evolucionen a cuadros oncológicos complejos

Para profundizar en el funcionamiento del sistema de atención oncológica en el país, la Dra. Gisela Vargas, directora nacional de Oncología del Ministerio de Salud en Venezuela, ofreció una visión integral sobre el panorama epidemiológico nacional, así como de la garantía de tratamientos y la capacidad operativa de los centros de salud especializados.

La autoridad precisó además, el alcance del plan de formación constante de la red de atención primaria, al tiempo que resaltó la importancia de la detección temprana y la corresponsabilidad ciudadana como clave para transformar un diagnóstico complejo en un proceso de curación definitiva.

Esta hoja de ruta institucional responde directamente a la incidencia de esta patología en el país, donde el cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres.

Al respecto, la Dra. Vargas puntualizó que en población femenina el riesgo aumenta por encima de los 40 años lo que fundamenta la importancia de la mamografía como regla de oro para la detección temprana. Asimismo, la especialista aclaró que, si existen antecedentes familiares, el control debe iniciar a los 35 años. Vargas indicó que tanto la citología como la mamografía se recomiendan anual o cada dos años, según indicaciones médicas.

En los hombres, el cáncer de próstata es la primera causa de mortalidad, con riesgo por encima de los 50 años, por lo que es fundamental realizar el examen de antígeno prostático y el tacto rectal una vez al año.

Fortalecimiento de la red hospitalaria

En cuanto a la capacidad operativa, el país cuenta con una red de 60 unidades especializadas entre las que destacan, además del Oncológico del Táchira y el Padre Machado en la capital, centros de alta complejidad como el Hospital Universitario de Caracas (HUC), el Hospital Miguel Pérez Carreño en Valencia y el Hospital Luis Razetti en Barcelona. Sobre el Instituto Oncológico Luis Razetti, la doctora confirmó que la infraestructura quirúrgica ha sido rehabilitada por la Comisión Presidencial y se encuentra en la fase final de equipamiento.

Este fortalecimiento se complementa con la adquisición de más de 20 mamógrafos digitales, herramientas clave que el Estado pone a disposición para masificar la pesquisa y el diagnóstico oportuno y gratuito de esta enfermedad.

La Dra. Gisela Vargas subrayó que el fortalecimiento del sistema oncológico nacional se fundamenta en la preparación técnica del personal de salud. Cada uno de los 24 estados del país cuenta con un coordinador regional encargado de la capacitación continua de los médicos de atención primaria, quienes constituyen el primer contacto con el paciente. «Mantenemos un programa extenso que incluye congresos, charlas educativas y conversatorios en los centros de salud», precisó la autoridad.

 

Este esfuerzo también se extiende a las comunidades, con el objetivo de que médicos residentes y especialistas identifiquen cualquier sospecha de patología oncológica. De esta manera, se garantiza que el paciente tenga una atención oportuna en los centros de mayor complejidad y se asegura que el conocimiento científico llegue incluso a las zonas más remotas, lo que permite un diagnóstico certero y humano desde la primera consulta.

Además, la atención oncológica en Venezuela no se limita solo al diagnóstico y tratamiento médico. El Sistema Nacional Público de Salud reconoce también la dimensión psicológica de la enfermedad y ofrece acompañamiento emocional a pacientes y familias. Este apoyo busca reducir la ansiedad y el miedo, y fortalece la resiliencia, con la mirada puesta en que cada proceso de recuperación se viva con esperanza y dignidad.

Acceso a tratamientos en Venezuela: Farmacias de alto costo

En el marco del fortalecimiento del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS), el Ejecutivo Nacional consolidó la operatividad de más de 60 Farmacias de Alto Costo del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Esta red garantiza la transparencia y el rigor en la entrega gratuita de fármacos antineoplásicos, mediante un servicio con horarios extendidos que inicia desde las 7:00 a. m., para asegurar la cobertura oportuna de la población.

Al respecto, la Dra. Gisela Vargas precisó que, para acceder a estos tratamientos, los pacientes deben consignar el informe médico firmado por el oncólogo, la ficha de quimioterapia, el esquema de tratamiento y los resultados de anatomía patológica. La especialista destacó que esta estructura administrativa permite una atención directa y organizada, lo que facilita el seguimiento de cada caso clínico.

Bajo esta premisa de eficiencia, la autoridad ministerial subrayó que la actualización de los protocolos garantiza la estandarización del cuidado oncológico en todo el territorio venezolano. Este avance asegura que cualquier ciudadano, independientemente del estado donde se encuentre, reciba el mismo esquema terapéutico y la misma calidad de medicación que un paciente tratado en la ciudad de Caracas.

Este despliegue logístico se sustenta en la distribución mensual y masiva de insumos hacia las regiones, una labor coordinada entre el IVSS y el Ministerio de Salud para evitar interrupciones en los ciclos de quimioterapia. Con esta unificación de criterios médicos y de suministro, el Estado venezolano reafirma su compromiso con la equidad en el acceso a la salud, por medio de un sistema que protege la vida de forma integral.

En lo que respecta a la población infantil, la especialista precisó que la leucemia representa la primera causa de incidencia en el país, seguida por los tumores del sistema nervioso. Al respecto, enfatizó que, pese a ser considerada una enfermedad catastrófica y de profundo impacto social, el cáncer pediátrico es curable si se aborda con la celeridad y el diagnóstico adecuado.

A propósito de la conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, la directora nacional de Oncología envió un mensaje de esperanza y acción a la ciudadanía, bajo la premisa de que la patología oncológica es curable si se identifica en el tiempo correcto. «Este diagnóstico oportuno es una responsabilidad compartida: el ciudadano se cuida, mantiene una alimentación sana y cumple con sus exámenes de control, mientras que el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) garantiza las herramientas para que esa prevención sea efectiva», aseveró la especialista.

El Ministerio del Poder Popular para la Salud (MinSalud), a través de su red sanitaria nacional, reafirma su compromiso inquebrantable de acompañar integralmente a cada paciente y a sus familiares, respaldo que se materializa a través de la optimización de la red hospitalaria, dotación de medicamentos de alto costo y la promoción de hábitos saludables en todo el territorio nacional, a fin de garantizar la salud y la vida como derechos sagrados de todo ser humano.

 

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