Erika Garcia / Prensa MinSalud.- Cada 31 de agosto, el mundo se une para conmemorar el Día Internacional de la Obstetricia y la Embarazada, una fecha dedicada a celebrar la vida y a honrar a quienes la protegen. A diferencia del Día del Obstetra, que se celebra en abril, este día destaca la relación integral y sagrada entre la mujer gestante, el futuro bebé y los profesionales que los acompañan. En Venezuela, esta fecha adquiere una resonancia especial, celebrando el incansable trabajo en hospitales públicos como la Maternidad Concepción Palacios y la Maternidad Santa Ana, verdaderos bastiones de la salud materna y pilares del Plan de Parto Humanizado, una iniciativa nacional por la atención digna.
Un Legado Histórico y las Cifras que Hablan del Éxito
La Maternidad Concepción Palacios no es solo un hospital; es un ícono de la historia de la obstetricia en Venezuela. En 1972, era reconocida como una de las maternidades más grandes del mundo, atendiendo una cifra récord de casi 48.000 partos en un solo año, un testimonio de la gran capacidad del sistema de salud. Hoy, estas instituciones continúan trabajando para ofrecer una atención de calidad, especialmente a través de políticas innovadoras como el Plan de Parto Humanizado.
Se estima que, en un año, entre un 75% y 80% de los nacimientos en el país se realizan por cesárea, una cifra que el Plan de Parto Humanizado busca reducir. Esta iniciativa, lanzada por el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, ha atendido a más de 800.000 mujeres, promoviendo el parto natural y respetado como pilar fundamental de la atención materna.
Además, para fortalecer la atención y el acompañamiento, el Plan de Parto Humanizado ha formado a más de 13 Mil promotoras en todo el país hasta la fecha.
El verdadero corazón de estas instituciones reside en la vocación de sus profesionales.
Dra. María Isabel Marczuck, Directora de la Maternidad Santa Ana:
«Llevo 10 años al frente de este recinto de salud y cada día es una lección de vida. El Plan de Parto Humanizado no es solo un protocolo, es una filosofía que hemos adoptado. No se trata solo de traer bebés al mundo, sino de acompañar a la mujer en su proceso, brindándole educación, apoyo emocional y siendo un pilar de confianza. La vocación es lo que nos impulsa a seguir adelante, a darlo todo por esa mamá y su bebé, demostrando el compromiso de nuestro equipo.»
La atención integral va más allá del obstetra. Es un equipo multidisciplinario que trabaja en sinergia para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.
Carolina Méndez, Promotora del Parto Humanizado:
«Mi trabajo es ser el puente entre la comunidad y el hospital. Acompañamos a las embarazadas desde el inicio, les explicamos sus derechos y les enseñamos técnicas para un parto más natural. Conectar con ellas, generar confianza y estar allí en el momento del parto es una experiencia que no tiene precio.»
La Voz de las Madres: Valentía y Esperanza
Las embarazadas venezolanas enfrentan el reto con valentía, encontrando en las instituciones públicas un lugar de apoyo fundamental.
Ana Rodríguez, 27 años, primigesta:
«Tenía mis dudas, pero mi experiencia en la Maternidad Santa Ana ha sido increíble. Las enfermeras y los médicos son muy amables y me hicieron sentir tranquila. El Plan de Parto Humanizado se siente real; me han explicado todo con detalle y me han hecho protagonista de mi proceso. La atención que recibo es un acto de amor y dedicación.»
Mirando Hacia el Futuro: Innovación y Fortalecimiento
El éxito de iniciativas como el Plan de Parto Humanizado y el trabajo incansable de las maternidades públicas son el punto de partida para una visión de futuro. Se destaca la importancia de continuar la inversión en tecnología médica de vanguardia y en la formación continua de los profesionales de la salud. La meta es seguir garantizando que cada madre y cada recién nacido reciban la mejor atención posible, fortaleciendo el sistema de salud pública y posicionando a Venezuela como un referente en la atención materno-infantil. El compromiso del Gobierno Bolivariano es con la vida, y esto se refleja en el esfuerzo por dotar a los hospitales con las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos y asegurar un futuro más saludable para la nación.
Un Grito de Esperanza por la Vida
El Día Internacional de la Obstetricia y la Embarazada es más que una fecha en el calendario. Es un llamado a la acción para valorar y proteger la vida desde el momento de la concepción. Los relatos de los médicos y las madres venezolanas demuestran que, a pesar de las adversidades, la pasión, la vocación y la esperanza son los verdaderos protagonistas. Es un homenaje a todos los que, con su trabajo diario, construyen un futuro más saludable para Venezuela, un nacimiento a la vez.